Desempeñan un papel clave en la reducción de la recurrencia del ictus:
- Tratamiento antitrombótico que incluye terapia antiagregante plaquetaria (estos fármacos ayudan a prevenir la formación de coágulos sanguíneos) o terapia anticoagulante (en el caso de las personas con fibrilación auricular, los anticoagulantes, a menudo denominados "diluyentes de la sangre", se utilizan para reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares relacionados con coágulos).
- Controlar las enfermedades crónicas: Para quienes padecen hipertensión, colesterol alto y/o diabetes de tipo 2, se recomiendan medicamentos para controlar eficazmente la presión arterial, el colesterol y/o los niveles de azúcar en sangre.