¿Quiénes deben tener especial cuidado?
Aunque el calor extremo puede afectar a cualquier persona, es posible que debas tomar precauciones adicionales si:
- que padezcan una enfermedad cardíaca o circulatoria;
- padecen insuficiencia cardíaca;
- tienen más de 75 años;
- padecen otra enfermedad crónica, como una enfermedad renal, una enfermedad pulmonar o diabetes;
- les cuesta evitar el calor o adaptarse a su entorno.
Algunos medicamentos para el corazón pueden también afectar a la forma en que tu cuerpo responde al calor. Por ejemplo, los diuréticos («pastillas para eliminar agua») pueden aumentar el riesgo de deshidratación, mientras que algunos medicamentos que reducen la frecuencia cardíaca pueden afectar a la capacidad del cuerpo para hacer circular la sangre con la rapidez suficiente como para refrescarse.
Si padeces insuficiencia cardíaca y te han recomendado limitar la ingesta de líquidos, consulta a tu profesional sanitario sobre cómo mantenerse fresco de forma segura durante las épocas de calor. No modifique su ingesta de líquidos sin consejo médico.